viernes, 25 de noviembre de 2011

El topo hambriento

Nadia Boutí, de 1ºA, narra la historia secuenciada en el corto de animación que habéis visto:

Érase una vez un topo regordete, marrón y con cuatro dientes, las dos paletas más grandes que el resto y con unos ojos muy expresivos que vivía en campos  de cultivo. Un día, decidió salir fuera. Cuando salía de su madriguera, vio hojas y hojas y un cartel. Se acercó y leyó que ponía “Farmers market” y tres tomates dibujados. Pensó que pasarían camiones de alimentos y, efectivamente, no se equivocó.
El camión se acercaba y el topo excavó un agujero para que volcara, cayeran las hortalizas y así él pudiera comer. Cuando volcó, cayó una zanahoria, pero antes de que llegara a ella, la cogió una ardilla. Poco después, pasó otro camión. El topo hizo lo mismo, volvieron a caer productos, ahora maíz, que acabaron picoteando tres gallinas, que también picotearon el culo del topo consiguiendo que acabara estrellándose con el cartel. Un tercer camión tropezó con la trampa del topo. Esta vez cayó una gran variedad de hortalizas: zanahorias, rábanos, maíz, tomates… ¡Por fin iba a comer! Pero no, porque llegaron unos cuervos y se lo comieron todo.
El topo no se rindió, quería conseguir comida. Puso una nueva trampa con las tablas del cartel roto. Pasó un camión y tropezó. Sin embargo, no llevaba comida, sino una vaca enorme. El pobre topo intentó huir al ver lo que le esperaba pero no lo consiguió y la vaca lo aplastó.
Si el topo hubiera sido más astuto, los otros animales no le hubieran quitado la comida.
Nadia Boutí 1º A